Siempre había pensado que la siesta era un “invento” español.
Que eso de cerrar un poco los ojos y abandonarte unos minutos o unas horas después de comer era exclusivo de España. Pero parece que eso no es cierto, o tal vez que los marroquíes incorporan como nadie las costumbres de otros y las adaptan a su vida cotidiana. No seré yo quien lo critique, ni mucho menos.
Me declaro una fan incondicional de la siesta. Es más si fuese un partido político, les votaría. Si fuese un equipo de futbol, me haría hooligan. Si fuese una religión, me haría creyente. Si fuese un grupo musical, me haría fan.
Supongo que por ello, el Administrador de Fincas de mi edificio ha decidido poner un cartel donde pide que se respete el silencio y la tranquilidad entre las 13 y las 15. Parece que han decidido en mi edificio que vamos a oficializar la siesta.
Está claro, ¡¡¡ me han pillado !!!


jajajajaja que bueno en tu edificio….listos listos…además con el calor de estos días se agradece mucho esta norma