islam

DAESH o ISIS ?

Posted on Actualizado enn

Syrian-road-map

Estos días hemos oído hablar de ISIS y DAESH referidos al mismo grupo terrorista. Me surgieron ciertas dudas sobre el origen de ambos nombres y he salido de dudas gracias al arabista Jordi Llaonart, autor del interesante Blog ‘Interpretant el món àrab i l’islam’ (en catalán).

El nombre que se ha puesto la organización ella misma es “Estado Islámico” porque tienen vocación de convertirse en un estado islámico que gobierne todo el mundo y al cual todos los musulmanes retan homenaje. La polémica sobre el nombre tiene que ver con el hecho que la inmensa mayoría de personas que ven como actúa este Estado Islámico en nombre del Islam se sienten ofendidos. Y a los musulmanes les ofende aún más como musulmanes que son. Por tanto, no les gusta llamar “islámico” un estado que consideran que nada de lo que hace representa al Islam.

Por esto, sus enemigos comenzaron a usar las siglas en inglés ISIS (Islamic State in Iraq and Siria) o también DAESH, que son las siglas en árabe. DAESH es el acrónimo de ad-Dawla al-Islamiya fil-Iraq wash-Xam (Estado Islàmico de Irak y el Xam). Xam a veces se traduce como Levante y es como se denomina popularmente a Damasco y también la región que comprende Líbano, Siria, Palestina y Jordania.

Anuncios

Islam y homosexualidad son perfectamente compatibles

Posted on

         

Os propongo que leáis esta interesante visión de un teólogo musulmán  sobre la relación del Islam y la homosexualidad. Me ha parecido muy avanzada y de alguna manera, una visión abierta del Corán. Evidentemente ya han escrito una versión contraria a esta lectura, pero esa no la voy a reproducir porque es más de lo mismo y en cambio esta visión es completamente fresca y esperanzadora.

Amanullah De Sondy, musulmán escocés de origen paquistaní y joven profesor de Teología en la Universidad de Glasgow, sostiene que islam y homosexualidad son perfectamente compatibles. De Sondy, que ha terminado recientemente su tesis doctoral, con el sugestivo título de ”Construcción de la masculinidad en las sociedades, culturas y tradiciones islámicas, con especial atención a la India y Pakistán entre los siglos XVIII y XXI”, repasa en una entrevista en “The Timesaspectos del islam que sin duda resultan polémicos.

Según el teólogo, el Corán no defiende necesariamente que el hombre deba ser un patriarca con barba, varias esposas y docenas de hijos. De Sondy afirma que la tradición islámica está llena de varones atípicos, incluso de venerables santos que llevaron estilos de vida abiertamenteafeminados”. Respecto a la homosexualidad, De Sondy cree que es perfectamente compatible con el islam. “Lo importante es vincular la homosexualidad con una vida buena y contribuir a crear una buena sociedad”, dice.

Según De Sondy, el hecho de que la mayoría de los musulmanes de su generación sean profundamente homófobos, más que tener una base religiosa, se debería a que en las sociedades musulmanas está profundamente enraizada una cultura tradicional respecto al papel de la familia y el patriarcado. De Sondy culpa además al islam político y conservador de crear un puritanismo que limita la libertad sexual e impone la subyugación de la mujer.

De Sondy cree que hay que superar la interpretación clásica de la historia de Sodoma, que también existe en la tradición musulmana. “Se dice que esta historia ilustra la desaprobación de la homosexualidad por Dios. En realidad lo que ilustra es la desaprobación de una violación… Hay una gran diferencia”. De Sondy también se refiere a diversos ejemplos de personajes importantes de la tradición cultural y religiosa musulmana que vivieron relaciones con personas de su mismo sexo, como por ejemplo el poeta y santo sufí Shah Hussain, que vivió en el Punjab en el siglo XVI junto a un chico hindú, junto al que fue enterrado frente a frente. “Los peregrinos siguen hoy día visitando su tumba, a pesar de que algunos insisten en reescribir la historia para decir que el chico era en realidad una chica”, cuenta.

Para el teólogo escocés, el verdadero elemento central de la religión musulmana es la sumisión del hombre a Dios. “Todo lo demás es secundario. Las ideas sobre la mujer como un ciudadano de segunda clase o sobre el hombre como patriarca, todo eso no son más que rituales, construcciones culturales. Lo que realmente debemos preguntarnos para saber si algo es bueno o malo es ¿afecta a nuestra relación con Dios?”.

Fuente: WebIslam

Shirin Ebadi, una mujer a quien admirar

Posted on

Shirin Ebadi se convirtió, con 27 años, en la primera mujer juez de Irán, pero la revolución islámica de Jomeini, cuatro años más tarde (1979), la dejó sin trabajo porque las mujeres son “demasiado emocionales e irracionales” para desempeñar ese cargo. Este revés humillante no la paralizó y Ebadi (Irán, 1947) siguió trabajando para lograr que su país fuera más justo.

Desde entonces da clases en la Universidad de Teherán y como abogada ha defendido gratis a decenas de personas que han sido torturadas o se han visto privadas de su libertad de expresión. Como muchos abogados iranís, ha pisado varias veces la cárcel, la última vez en el 2000, por, supuestamente, “manipular” una cinta de vídeo con la que intentaba probar la represión policial en las manifestaciones de estudiantes. Ebadi, además, cofundó la primera organización por la lucha de los derechos humanos después de la revolución.

Cualquier persona que quiera luchar por los derechos humanos en Irán debe vivir con el miedo en el cuerpo desde que nace hasta que muere, pero yo ya he aprendido a superarlo“, ha dicho Ebadi en más de una ocasión.

Los que la conocen afirman que, pese a su baja estatura y su voz suave, esta mujer es un torbellino y tiene un coraje y una valentía excepcionales en un país en el que las mujeres se sienten personas de segunda clase.

Cumpliendo su promesa de no llevar el tradicional y obligado velo de las mujeres iranís, la abogada Shirin Ebadi acudió con cara descubierta y vestida de forma occidental a recoger el premio Nobel de la Paz que el Comité Nobel Noruego le concedió en el año 2003 por su “lucha en defensa de los niños y los derechos humanos”.

Ebadi recibió el galardón en nombre de las “todas las mujeres que luchan por sus derechos en el mundo islámico” y dijo que el premio seria  “una inspiración para los demócratas de la región“. La abogada, de 64 años y musulmana, recordó en sus palabras la cultura humanitaria de su país y del Islam, y denunció a los que se escudan en el Corán para defender estructuras patriarcales. “Muchos musulmanes se amparan en que la democracia y los derechos humanos son incompatibles con el Islam, para así justificar gobiernos despóticos” declaró la galardonada.

 

Os recomiendo la lectura de su libro ‘El despertar de Irán. Memorias de revolución y esperanza’, de Shirin Ebadi, traducido por Damián Alou y publicado en España por Aguilar.

De velos y desvelos….

Posted on Actualizado enn

 

Os invito a leer este artículo escrito por un periodista catalán sobre la historia del velo. Hacía dias que queria escribir sobre este tema, pero he encontrado este escrito y me ha parecido que puede hacernos reflexionar.

Una vez más, parece que la confusión y la falta de información están en el origen de cualquier polémica. En el caso del velo o del pañuelo islámico esto no podía ser una excepción.

Alguien podría apostillar: y la mala intención. Quizás, pero no será éste el camino por el que vayamos a transitar. Posiblemente, la ignorancia sea la peor consejera en estas situaciones. Esa ignorancia que, decía Voltaire, afirma y niega rotundamente frente a una ciencia, más prudente, que duda antes de sentar cátedra.

La costumbre de cubrirse tiene una larga tradición en Oriente. Una costumbre que arranca mucho antes de la llegada del Profeta Mahoma y que va más lejos de los territorios que, posteriormente, serían de influencia musulmana. “De ahí que no fuera nada extraordinario que el uso del velo se extendiera también en el judaísmo y en las comunidades judeocristianas”, nos explica el conocido teólogo cristiano Hans Küng en su ‘enciclopédico’ libro sobre el Islam (1).

Dado el sentido de ‘protección’, de ‘búsqueda de intimidad’ que tiene el uso del velo, Küng nos explica los problemas del mismo San Pablo (cf. 1 Cor. 11, 2-16) con las mujeres de la comunidad de Corinto. Eran mujeres de cultura helenística y el velo tenía otras funciones relacionadas con las bodas o como elemento de moda.

Todavía más instructivo resulta observar la evolución de esta costumbre en los primeros siglos del cristianismo. Después de un cierto relativismo paulino, llega a principios del siglo III el teólogo cristiano Tertuliano que, en su escrito De virginibus velandis, exige que las mujeres vírgenes utilicen el velo en todo momento y no sólo en la Iglesia.

Pero dejemos, ahora, el cristianismo y hagamos un salto de cuatro siglos para ver que nos dice la Revelación islámica. Siempre que aparece un debate alrededor de alguna cuestión relacionada con el Islam, en nuestros medios o en la calle, me gusta, antes todo, buscar qué nos dice el Corán.

 

Hete aquí que al buscar las referencias al llamado velo islámico nos encontramos con que sólo encontramos algunas aleyas en dos Suras que hacen referencia, de manera explícita, al uso del velo para cubrir el cuerpo de la mujer. Cabe señalar, que en todos los casos más parece una recomendación que una obligación:

«Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos [en público] sino lo que de ellos sea aparente [con decencia]; así pues, que se cubran el escote con el velo [jimar]. Y que no muestren [nada más de] sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de la casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes carones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y que no hagan oscilar sus piernas [al caminar]a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Y [siempre], ¡Oh creyentes, volveos a Dios – todos – en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad!»

[An-Nur (La luz) 24:31(2)]

En palabras del traductor, lo que sucede es que se aprovecha una pieza llamada jimar (un tocado utilizado habitualmente por las mujeres de la época) para cubrir de manera pudorosa ciertas partes del cuerpo de la mujer.

En la misma Sura, un poco más adelante, encontramos una aleya que parece ir en la misma línea de guía o recomendación, a partir del uso de piezas de la época:

«Y [sabed que] las mujeres de edad avanzada, que no sientan ya deseo sexual, no incurren en falta si se quitan las prendas de vestir [más externas]. Siempre que no pretendan exhibir [sus] adornos. Pero [aun así] es mejor que se abstengan [de ello]: y Dios todo lo oye, es omnisciente.»

[An-Nur (La luz) 24:60]

Fijémonos que, hasta el momento, en realidad se habla de un velo pero sin ninguna referencia a cubrir los cabellos tal como lo vemos y lo entendemos hoy en día. Será en otra Sura, Al-Ahsab (La Coalición), dónde encontraremos la referencia al hiyab, en un pasaje referido al comportamiento ante las mujeres del Profeta. Aquí sí aparece el término hiyab en el sentido de ‘cortina’, ‘protección’, ‘separación’ o ‘pared divisoria’.

«Y [en cuanto a las esposas del Profeta] si tenéis que pedirles algo que necesitéis, hacedlo desde detrás de una cortina [hiyab]: esto contribuirá a la pureza de vuestros corazones y de los suyos. Además, no debéis causar ofensa alguna al Enviado de Dios – ni casaros jamás con sus viudas una vez desaparecido él: eso ante Dios sería, ciertamente, una atrocidad.»

[Al-Ahsab (La Coalición) 33:53]

Dice Assad, en sus notas a la traducción, que el término hiyab se refiere a cualquier cosa que se interpone entre otras dos. También representa aquello que esconde una cosa de otra o las protege de ellas mismas. De aquí que no nos resulte difícil imaginar la evolución que ha seguido el vocablo hasta convertirse, hoy en día y por extensión, en el equivalente de aquel tipo de velo que cubre la cabeza y, en muchas ocasiones, el cuello y los hombros de la mujer musulmana.

Finalmente, por lo que refiere a las citas coránicas, unas aleyas más adelante encontramos la última recomendación directa. En este caso, sí, al conjunto de las mujeres:

«¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas [cuando estén en público]: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!»

[Al-Ahsab (La Coalición) 33:59]

Pero visto lo leído y dicho lo anterior, es absolutamente necesario contextualizar la recomendación coránica en un lugar, Medina, y en un tiempo en el que las mujeres consideradas esclavas eran objeto de vejaciones y humillaciones. El hiyab identificaba a las mujeres libres y las protegía de cualquier agresión al reconocerlas como “1) no esclavas (conseguían su derecho a actuar libres y sin vigilancia); 2) no aristócratas (en un sistema social igualitario donde la estirpe, linaje o condición social no condicionaba el trato)”(3).

Así, como apunta la arabista Jacqueline Chabbi, Profesora de Historia y Pensamiento de l’Islam, en la Universidad de París, “desde un punto de vista histórico, en el Corán, la forma de vestirse es una cuestión social, no religiosa (…) La prescripción supuestamente islámica de usar velo no puede fundamentarse de ninguna manera en pasajes coránicos” (4).

Una convicción que me lleva a sentir una honda preocupación y repulsa ante manifestaciones como las de la diputada italiana de Alianza Nacional, Daniela Santanchè, cuando manifestó al Corriere della Sera que “El velo es un símbolo de sumisión de las mujeres”, al hilo de una fuerte controversia con el, también ciudadano italiano, imán Ali Abu Shawaima – al que tampoco habría que escatimar críticas por su comportamiento -, a raíz de un debate televisivo (5).

Explicitada mi aceptación del hiyab, puedo añadir que no entiendo ni comparto esta obsesión desatada en forma de prohibiciones de símbolos religiosos en nombre de una laicidad mal entendida y permitiendo en cambio mil y un otros símbolos o declaraciones que, como poco, son manifiestamente desagradables.

Pero esta comprensión no me impide mostrar el mismo tipo de preocupación ante el uso de otras prendas – pretendidamente símbolos de l’Islam – pero cuyo uso en nuestras sociedades europeas genera percepciones encontradas y que en nada ayudan a la comprensión y a la convivencia. Me refiero, en concreto al niqab, al burka o al chador.

Por ejemplo. Hace unos días leía la transcripción de una entrevista del diario francés Libération(6) a una profesora de inglés en una escuela católica en el condado de Leicester. Su nombre es Sumeia y es musulmana. Este hecho, por sí solo, no sería noticia si no añadiéramos que Sumeia da las clases vistiendo el niqab, una prenda que solamente deja los ojos al descubierto. La profesora se muestra preocupada por la presión constante contra el uso de esta prenda.

Y bien, a mí me preocupa que una mujer, educada en el Reino Unido y que ha derivado su vocación profesional al terreno de la enseñanza, haga declaraciones – en el transcurso de la entrevista – como: “Algunas mujeres no pueden enfrentarse al mundo sin maquillaje. Para mí, el niqab es un escudo. Me granjea el respeto de los demás, y al identificarme como musulmana me impone ser ejemplar en mi comportamiento”. Me da la sensación que el resultado es, precisamente, el contrario del esperado. ¿El niqab un escudo? ¿Para qué o frente a quién? ¿El respeto de los demás en una sociedad acostumbrada a la ‘transparencia visual’ y traumatizada hoy por el fantasma del terrorismo? ¿Y el respeto a los demás?

Sí, me preocupa que diga cosas como que “Llevar el niqab no cambia la calidad de la enseñanza. Simplemente es más agotador, pues estás obligada a ser más expresiva, a abrir bien los ojos cuando los niños cometen errores, a reír con fuerza, a opinar con vigor”. Curiosa manera de entender la normalidad.

Sinceramente, con este tipo de manifestaciones no creo que se esté trasladando una imagen correcta de l’Islam y, por el contrario, transmiten un mensaje difícilmente comprensible para nuestra sociedad. Un comportamiento considerado por algunos un paradigma del Islam cuando no deja de ser una opción muy personal – y desde esta vertiente totalmente legítima – pero que no es coherente con el espíritu ni con la letra del Islam.

El País(7) recogía recientemente unas palabras de Ndeye Andújar (Vicepresidenta de Junta Islàmica Catalana) y de Mansur Escudero (Presidente de Junta Islàmica) pronunciadas en el marco del II Congreso de Feminismo Islámico celebrado en Barcelona del 3 al 5 de noviembre y que se avienen perfectamente con lo que estamos diciendo.

Al hablar de las razones por las que una mujer puede usar el velo, Ndeye nos dice que “Las respuestas son tantas como mujeres existen, porque ningún versículo del Corán habla de ello. Tan sólo dice que la mujer debe ocultar su atractivo humildemente, pero no explicita cómo”. Y añade una apreciación que me parece muy importante a la hora de encontrar un equilibrio ente la confesión personal y el respeto por las normas y usos de nuestra sociedad europea: “Hoy debemos utilizar los ojos del siglo XXI”.

Para ver la realidad del siglo XXI, añadiría yo. Una realidad plagada de hechos que, a veces, contradicen lo que muchos piensan. Alain Blomart(8) hace referencia a esta situación al hablar del uso del hiyab en Francia(9), por ejemplo. Los sociólogos detectaron que, en la mayoría de las ocasiones y a diferencia de lo que pensaban la mayoría de franceses, el uso del velo es una opción personal no impuesta.

Pero hay más. Porqué esta opción puede ser la consecuencia de distintos tipos de motivaciones y puede tener, por tanto, distintos significados. Obviamente, el religioso es uno de ellos. Pero también lo son la voluntad de afirmación cultural y de identidad, especialmente, en contextos migratorios. Me ha llamado poderosamente la atención un significado de tipo psicológico “para las adolescentes puede ser una manera de expresar el sentido de pudor, su voluntad de ser respetadas, sobre todo en el contexto machista y violento de las ‘banlieues’ francesas”(10), un párrafo que nos retrae a la página 3 en la que hablábamos de la necesidad de contextualizar el uso del velo.

No vamos a negar que existan casos en que se den situaciones de imposición y de alienación. Sería ingenuo y faltaría a la verdad. Pero lo importante es no confundir la infracción por la norma y, como dijo el periodista Francesc-Marc Álvaro(11): “no nos confundamos: el problema no es el velo, sino la ideología totalitaria que transforma una prenda en cárcel”.

( Carles Ruiz-Feltrer – Fuente: UNED / Experto profesional en Cultura y Civilización Islamicas )

 

Referencias bibliográficas

 

(1) Hans Küng (2006): El Islam. Historia, presente, futuro. Editorial Trotta. Madrid. Páginas 686-691

 

(2) Las citas del Qur’an están extraídas de la versión de Muhammad Asad (2001): El Mensaje del Qur’an. Centro de Documentación y publicaciones islámicas Junta Islámica. Almodóvar del Río (Córdoba).

 

(3) Yaratul.lah Monturiol (2006): Términos clave del Islam. Colección Shahada. Centro de documentación y Publicaciones de Junta Islámica. Almodóvar del Río (Córdoba).

 

(4) Citada en: Hans Küng (2006): El Islam. Historia, presente, futuro. Editorial Trotta. Madrid. Página 690.

 

(5) Italia pone escolta a una diputada amenazada por criticar el velo. María-Paz López. Artículo publicado en el periódico La Vanguardia, Sección Internacional, el Martes 24 de Octubre de 2006. Página 7.

 

(6) Karine Le Loet. Miedo bajo el niqab. Artículo publicado en El Periódico Cataluña, el sábado 4 de noviembre de 2006.

 

(7) ¿Feminismo bajo el velo islámico? Ander Ruiz. Sección Mujer. El País, sábado 4 de noviembre de 2006.

 

(8) Alain Blomart es Doctor en Antropología e Historia de las Religiones por la Sorbona, y coordinador del Curso de Postgrado Immigració, religions i identitat en la Universitat de Barcelona.

 

(9) Artículo publicado en la revista Dialogal bajo el título Migracions i religió (Migraciones y religión). Quaderns de l’Associació UNESCO per al Diàleg Interreligiós. Tardor 2006. Núm. 19. Página 11.

 

(10) Ibidem Op. Cit.

 

(11) Artículo publicado en el periódico La Vanguardia bajo el título Identidad velada. El martes 24 de Octubre de 2006. Página 27.


«No hay contradicción entre ser norteamericano y musulmán»

Posted on Actualizado enn

Es la constatación de que el histórico discurso de Obama en El Cairo -en el que tendió una mano a la comunidad musulmana llena de respeto y de voluntad de acercamiento mutuo- era más que palabras. Nacida en la India pero criada desde muy pequeña en EEUU en el seno de una familia musulmana, Farah Anwar Pandith es la representante especial para las comunidades musulmanas, nombrada por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, con la que despacha directamente. Es la primera vez que la Administración norteamericana crea esta figura.

-Resulta extraño que este cargo no se creara antes.

-No es nuevo que estamos comprometidos con los musulmanes. Lo que es nuevo es que este presidente lo haya convertido en una prioridad de su Administración. Hemos entendido la importancia de establecer relaciones con nuevos socios musulmanes. Hay aproximadamente 1.600 millones de musulmanes en el planeta y una buena parte son adolescentes. Lo que la secretaria de Estado me ha encargado es hacer todo lo posible para transmitir los valores de diálogo y respeto mutuo transmitidos por Obama, con especial hincapié en las próximas generaciones de líderes. Queremos entrar más amplia y profundamente a través de la generación Facebook, por debajo de los 13 años.

-Tras un año largo de trabajo, cuáles son sus principales preocupaciones?

-He estado en más de 30 países con presencia de musulmanes en el último año. He podido detectar que los musulmanes jóvenes tienen un duro camino que explorar con respecto a su identidad. Mis objetivos y los de toda la comunidad a nivel global son establecer vías para ayudarles a encontrar esa identidad y hay que evitar el planteamiento de «nosotros y ellos» que es muy problemático y es un planteamiento que usa Al Qaeda. No estamos hablando de Oeste frente a islam. Los musulmanes forman parte del Oeste.

-¿Cuál es la forma de transmitir de forma efectiva que ser musulmán no es sinónimo de ser violento? ¿Quién se empeña en transmitir ese discurso?

-Este es el tema central de mis conversaciones. No se puede responsabilizar a una sola persona o entidad, tenemos un trabajo global a llevar a cabo. Se necesita una educación global sobre qué es el islam porque hay muchos malentendidos. Debemos cambiar el modo en que la mayoría ve a los musulmanes. La mayoría de los musulmanes del planeta no son extremistas violentos.

-¿Está creciendo la islamofobia en EEUU?

-Considero que las conversaciones a nivel global deben ser corregidas para evitar los malentendidos. No hay ninguna contradicción entre ser norteamericano y musulmán. El islam llegó a EEUU con los esclavos y está presente desde la fundación del país. Recientemente, hemos asistido en nuestro país a conversaciones complejas sobre temas complejos con la comunidad musulmana. Pero la amplia mayoría de musulmanes están perfectamente integrados en su comunidad. Hay mezquitas en todos los estados y se respeta la libertad de culto reflejada en la Constitución. Las voces disonantes están aisladas porque la mayoría de los norteamericanos entienden la importancia de respetar los valores constitucionales.

Fuente: El Periódico de Catalunya

Ceuta y Melilla, repoblación demográfica ?

Posted on Actualizado enn

El envejecimiento de la población en Ceuta y Melilla, asociado a una tasa de fecundidad excepcional por parte de los habitantes de origen marroquí comienza a invertir las tendencias demográficas en los enclaves españoles del Norte de Marruecos. Para la prensa española, estamos asistiendo a un fenómeno de “marroquinización del paisaje”. Tal vez, sea el final (por la fuerza de las cosas) de la eterna guerra que libran españoles y Marroquíes sobre la soberanía de los dos territorios.

 

Mohamed, es ya el nombre más frecuente en Ceuta i Melilla. Su población es ya, mitad de confesión musulmana y de origen marroquí y la fecundidad de los musulmanes de origen marroquí es superior a la de los Españoles (no musulmanes). En efecto, según los datos del Instituto Español de Estadistica (INE) en 2008, el 34% de los nuevo nacidos en Melilla tenían una madre Marroquí. En paralelo, la población española está envejeciendo. EN 1975, la media de edad de los Españoles era de 33 años mientras que en el 2009 es de 41 años.

 Melilla será el primer enclave amenazado por el peligro demográfico. Además, los datos ofrecido por el INE, explican que la tasa de fecundidad de los habitantes de origen marroquí de Ceuta y Melilla es mucho más elevado (con una media de 4,5 hijos por mujer ) que en Marruecos, donde la media es de 2,5 hijos por mujer. Los Españoles ven en esta situación, una política de re-población casi voluntaria. Más que una política de re-población, se puede pensar que la tasa de fecundidad de los enclaves es elevada porque el nivel de vida es mejor y permite una pujanza demográfica más elevada. Seguramente una buena parte de los musulmanes de Melilla prefieren quedarse bajo soberanía española mientras el que nivel de vida será superior al Marroquí. La opinión pública española en los enclaves cree que se está perdiendo influencia católica en provecho del Islam. Un grito justificado por el futuro de la fuerza política de los electores musulmanes inscritos en Melilla.

En efecto, el aumento continuo de los habitantes originarios de Marruecos, creará un equilibro político y social a favor de la mayoría. Los políticos de confesión musulmana van creciendo y  por tanto un gobierno de mayoría musulmán podría no estar lejos. Por eso, el retorno indirecto de Ceuta y Melilla bajo soberanía Marroquí se ve con otra dimensión.

España ejerce la soberanía sobre Melilla desde 1496 y sobre Ceuta desde 1580. Consideradas como villas autónomas ( Status similar a las 17 Comunidades autónomas Españolas que pueden ser comparadas a Estados Federales ), son la fuente de tensiones recurrentes entre Marruecos y España. Puede ser que la tendencia de la evolución demográfica haga que finalice un día para poner a todo el mundo de acuerdo.

 

Fuente: Afrik.com

Los 5 Pilares del Islam

Posted on

Para acercarse a los cinco pilares del Islam existen las siguientes categorías de “acción responsable”. Acción responsable significa que cuando una persona alcanza la madurez debe llevar a cabo diversas acciones que son obligatorias, necesarias, acostumbradas, recomendadas, y neutrales; asimismo debe abandonar las que son ilícitas, reprensibles, y corruptoras.

(Estas categorías representan una progresión de un modo básico a uno más refinado modo de adoración. Por ejemplo, lo acostumbrado incluye lo obligatorio y lo necesario.)

El Primer Pilar: La Oración Ritual

Lo obligatorio: fard

Hay siete elementos preparatorios para la oración, y cinco relacionados con su realización efectiva, los cuales hacen un total de doce.

Los siete elementos preparatorios son:

·Pureza de hadath; es una condición de pureza ritual que no requiere de la ablución ni mayor ni menor.

·Pureza de najasa; esto significa que toda cosa impura debe quitarse tanto de la persona como de la ropa y el lugar donde se hace la oración.

·Cubrir el cuerpo; los hombres deben cubrirse desde la cintura hasta las rodillas, y las mujeres todo el cuerpo y la cabeza.

·Mirar hacia la qibla; uno debe dar la cara hacia la dirección de la kaaba en La Meca al realizar la oración.

·Intención. Esto significa formular la acción que se va a realizar. Por ejemplo, si la intención es hacer solamente la oración obligatoria de la mañana, se dice: “Tengo la intención de hacer la oración obligatoria de la mañana, por Al-láh.” Si la oración se va a realizar en comunidad, se dice: “Por Al-láh, haré la oración obligatoria de la mañana siguiendo el imam.” La formulación varía según la oración sea obligatoria, necesaria o acostumbrada.

·La afirmación inicial de la grandeza suprema de Al-láh, “Alájhu Ákbar” (Al-láh es el más Grande) al comenzar la oración.

·Observar la hora correcta para orar se refiere a las cinco veces en que la oración ritual es obligatoria.”

Oración del amanecer

Debe realizarse no antes de veinte minutos después del alba y antes de que salga el sol. En la práctica, se debe comenzar por lo menos diez minutos antes de la salida del sol, ya que se invalida si el sol sale antes de que se termine.

Oración del mediodía

Debe hacerse dentro de un periodo que comienza poco después de que el sol ha pasado el meridiano y termina a la hora de la oración de la tarde.

Oración de la tarde

Debe hacerse después del fin del periodo para la oración del mediodía, y antes de la puesta del sol. Aunque es ilícito iniciar la oración en el momento en que se pone el sol, es permisible terminarla mientras el sol se está ocultando.

Oración del anochecer

Se hace después del crepúsculo y antes de la hora prescrita para la oración de la noche.

Oración de la noche

Se puede hacer hasta antes del falso amanecer, esto es lo más tarde.

Los cinco elementos fundamentales

Pararse erguido para la oración; Recitar parte del Corán; Hacer la reverencia hacia adelante colocando las manos sobre las rodillas; Postrarse, moverse de la postura arrodillada colocando las manos planas sobre el piso, mientras la frente y la nariz descansan en el espacio entre ellas; La postura final, ésta es la segunda acción de sentarse en la oración de tres o cuatro ciclos, mientras se recita la profesión de fe. En una oración de dos rakats, tal como la oración de la mañana, esto se hace una sola vez, y ésta es la postura obligatoria para concluir la oración.

El Segundo Pilar: El Ayuno

Obligatorio: fard

·Formular la intención, “Me propongo guardar el ayuno por la gloria de Al-láh”.

·Saber el lapso de tiempo en el que se puede hacer la intención.

·Observar el ayuno desde el momento prescrito antes del alba, hasta la puesta del sol, sin romperlo en forma alguna.

·En el noble mes de Ramadán, es permisible hacer la intención del ayuno en cualquier momento desde el anochecer hasta el mediodía.

Corruptor: mufsid

Comer, beber, fumar, vomitar, tener relaciones sexuales.

El Tercer Pilar: La Caridad

Todo creyente de suficientes recursos debe dar anualmente una cuadragésima parte de su riqueza a una o más personas pobres, después de haber atendido a sus necesidades y las de los suyos. Debe formular esta intención: “Me propongo dar la parte prescrita de mi riqueza por la gloria de Al-láh”.

El Cuarto Pilar: La Peregrinación

Obligatorio: fard

·Hacer actos de consagración, simbolizado por el atuendo (ijhram) que se da a los peregrinos con la intención, “Me propongo entrar en el estado de consagración por la gloria de Al-láh. ¡Oh Señor, haz que este acto de adoración me sea fácil”.

·Pararse en el Monte Arafat.

·Hacer la circunvalación de la kaaba en el primero, el segundo o el tercer día de la Fiesta del Sacrificio (Id al-Adha).

El Quinto Pilar: La Shahada

La Afirmación del Testimonio (shajada): “Doy testimonio de que no hay nadie digno de adoración más que Al-láh, y doy testimonio de que Mujamed es Su Siervo y Su Mensajero”.