Religión

Judíos marroquíes

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El domingo 13 de mayo finalizó la hiloula. La hiloula es una tradición muy arraigada en la comunidad judía puesto que se trata del peregrinaje anual de millares de judíos venidos del mundo entero ( cuya mayoría son de origen marroquí ) para rendir homenaje a los 1200 Santos judíos (Tsaddikim) que reposan en las tierras del reino alauita. Estos santos fueron hombres importantes de la comunidad como grandes rabinos o profesores. Este peregrinaje no es obligatorio pero recomendable. Postrase al menos una vez sobre las tumbas de los santos, que fueron venerados antes por los abuelos de esta comunidad.

En Marruecos, donde los islamistas están en el poder, los judíos de Israel no han tenido miedo a venir  esta semana a venerar a sus santos en paz”, según destacó un artículo del Nouvel Observateur. “No debemos olvidar que una buena parte de estos judíos son ciudadanos marroquíes por encima de todo y que la única cosa que los diferencia es la religión”, comenta Maguy Kakon, escritora y política marroquí de confesión judía,.“Existen Marroquíes  que viven en todo del mundo y entre ellos hay Marroquíes judíos. Si estos judíos vuelven hoy a Marruecos, es porque estamos en período de moussem exactamente como los que tienen los Marroquíes musulmanes cuando viajan por ejemplo a Moulay Brahim en Fès”.

Es en la ciudad de Salé donde Maguy ha hecho su peregrinaje estos cuatro últimos días. Pero explica que algunos judíos eligen recogerse sobre una tumba en concreto porque se encuentra en la región donde vivieron sus antepasados. Sin embargo la tumba  más importante es la del Santo Amram Ben Diwam, un rabino muerto en 1781. Su tumba se sitúa a Ouezzane en el norte del país. Como lo muestra un reportaje de la AFP en Ouezzane, los fieles rogaron, pidieron sus bendiciones, encendieron fuego sobre la tumba del santo mientras formulaban rezos. El peregrinaje es también un símbolo de fiesta, de cantos y de danzas. Por la noche, se organizaban subastas en los lugares de peregrinaje. El dinero recogido se dedicará al mantenimiento de los santuarios.

Pero más allá del lado espiritual, Maguy Kakon destaca que el hiloula es un período también que anima a los judíos a hacer turismo en Marruecos y a gastar sin pensar. “Hoy he estado en  Meknès y puedo decirles que los comerciantes de los souks están locos de alegría. Cada judío que ha venido a Marruecos está dispuesto a gastar al menos 2.000 dólares. Desvalijan los almacenes comprando alfombras, caftanes o teteras. Tras el peregrinaje, algunos judíos permanecen 10-15 días y viajan por todo Marruecos de norte a sur, de este a oeste para descubrir el país. “No les importan los kilómetros ”, afirma la política. “Están sorprendidos por la amabilidad de los Marroquíes, por su hospitalidad y algunos se preguntan por qué sus padres han dejado esta tierra”.

Tres mil quinientos. Es la cifra aproximada de judíos residentes en Marruecos. Apenas una sombra de lo que fue, hace medio siglo, esta influyente comunidad. Cada año, decenas de familias abandonan el país de forma definitiva. Pero nadie quiere imaginar un Marruecos sin judíos.

Pero la vida de las jóvenes generaciones está orientada hacia Francia, y ningún chaval judío acude a un colegio público.

La igualdad jurídica de judíos y los musulmanes es total desde que Mohammed V ( el abuelo del actual rey ) abolió la tradición secular que consideraba a los hebreos como ciudadanos de segunda, casi “propiedad” del sultán. Pero este gesto no fue el único que ha colocado el retrato de este rey en muchas oficinas judías y una estatua suya incluso en una plaza en Israel. Ya en los años cuarenta, cuando Marruecos era protectorado francés y Francia, a través del gobierno de Vichy, un país subordinado a la Alemania nazi, Mohammed V se enfrentó a la comisión alemana que pretendió identificar y deportar a los israelitas marroquíes. “En mi país no hay judíos —declaró— , sólo hay marroquíes”.

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Vivir en pareja sin casarse, TOP SECRET

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Marruecos les tolera pero prefiere no verlos. Oculta a sus ojos a las parejas que viven bajo el mismo techo sin matrimonio de por medio. En Marruecos se practica  la unión libre (como en todo el mundo), pero aquí es una decisión mucho más asumida, reflexionada y (detalle importante) está unión no se grita ni se exhibe en voz alta. ¿Se puede vivir en pareja sin casarse en Marruecos hoy? La respuesta es sí, pero la palabra que la define es la de DISCRECIÓN.

Es el caso de Omar y Hind que ha vivido cuatro años bajo un mismo techo sin estar vinculados por un contrato matrimonial. Enamorados, vivieron su cohabitación serenamente y sin complejos. Apenas los amigos íntimos la conocían, pero esta unión se vivió en la clandestinidad con relación a la vecindad y a la sociedad. “En el edificio donde vivimos, todo el mundo nos tomaba por marido y mujer, nadie pensaba que éramos solteros que cohabitaban juntos. Es mejor así, de otro modo sería un escándalo. Un ataque a las costumbres y a las leyes del país. ¿Para qué provocar al diablo y declarar la guerra al sistema cuándo se puede evitar? “, relata Omar consciente de las consecuencias frente a la ley y la religión que está contra toda forma de cohabitación ilegal.

¡Cuatro años de vida en común bajo un mismo techo! Una manera de conocerse mejor, antes de que la pareja decida oficializar su unión. Es cierto que cuatro años es mucho tiempo, pero es cierto que Omar acababa de salir de un matrimonio decepcionante y no quería reincidir y sumergirse de nuevo en un matrimonio fallido.

Experiencia exitosa o no, son numerosas las parejas que prefieren vivir juntas antes de concluir su unión delante de los adouls. “El concubinato es una clase de período de prueba, antes de pasar a un perído superior”, comenta Adil C., médico ginecólogo, que ha vivido también un año de concubinato con su mujer antes de dar el paso.

No solo los hombres, las mujeres cada vez están más interesadas en este “periodo de prueba”. Reivindican el concubinato. Son cada vez más autónomas financieramente, acostumbradas a la comodidad de la libertad y no quieren convertir el  matrimonio en un error.

Religión aparte, como mujer y futura esposa, quiero saber si mi novio es un buen partido o no, hay que probar la mercancía antes de comprarla”, asevera crudamente  Leila, 32 años, ingeniero y Directora en un laboratorio farmacéutico. Se gana bien la vida, dispone de su propio apartamento y no tiene ningún deseo de que le “caiga encima un hombre” que envenenaría su vida para siempre. “Sólo me casaré con un hombre que habite en mis sueños, la soltería no me molesta”. Leila vive ahora, desde hace dos años, un gran amor con un director de una multinacional en el mismo sector pero aún no sabe si dará el paso. “En algunos meses, lo sabré”.

Es decir que el caso de Omar y Hind dista mucho de ser un caso excepcional en la sociedad marroquí. El concubinato no está tan extendido como en Occidente, pero existe, y se convierte en algo común en algunos sectores socio profesionales donde se prefiere este “estado”, antes de lanzarse al otro…al oficial.

Vivir juntos para madurar la idea del matrimonio  y también para evitar un matrimonio costoso y vinculante para otros, o al menos para prepararse.

Youssef y Leila, ambos trabajando en el sector de la comunicación. También vivieron bajo un mismo techo durante dos años antes de oficializar su unión. Él de Casablanca y ella de Marrakech. Se conocieron en el lugar de trabajo y se enamoraron perdidamente. Era su primer trabajo y era imposible para ellos casarse por falta de medios.Nuestro matrimonio nos costaba más de 70.000 dirhams y debíamos pedir prestado para garantizar todos los gastos”, explica Leila. Para ahorrar, para la boda, los dos enamorados alquilaron un estudio en un edificio en el centro de la ciudad ocre. “Muchas parejas de extranjeros vivían allí, estábamos al refugio de miradas sospechosas. También vivían parejas marroquíes, pero no pasó nada”, reconoce el joven de Casablanca.

El concubinato no es solo una manera de conocerse mejor sino también un plazo de tiempo para prepararse para el matrimonio, financieramente hablando. Pero hay también una tercera razón: el compromiso en pro de la libertad.

Mohamed, rozando la cuarentena, confortablemente instalado en su vida, es soltero pero ha vivido en unión libre con varias mujeres, en  al menos tres ocasiones. ¿Miedo o rechazo al matrimonio? ¿O miedo al divorcio  y a sus avatares? “Tengo más bien miedo de perder  mi independencia”, confiesa sin rodeos Mohamed. “Conozco a muchos amigos cuyo matrimonio se fue a pique. Divorcio, tribunales, pensión alimentaria, niños afectados por la separación… Es mejor seguir siendo soltero que correr este riesgo”. El celibato se vuelve en efecto cada vez más extendido en la sociedad marroquí actual, las cifras están aquí: la edad media para casarse es de 28 años para las mujeres,  y  de 32   años para  los hombres.  “Algunas parejas, incluso con los medios para casarse, parejas con amor y con fidelidad, prefieren esta opción para evitar las dificultades del matrimonio”.

¿Su repercusión en Marruecos? Imposible cuantificarla, por la simple razón que la unión libre es una institución fuera de la ley, condenada tanto por la religión como por el derecho. Aún hoy Marruecos dista mucho de la situación de los países que legalizaron a esta unión libre una vez fueron despenalizadas las relaciones sexuales fuera del marco del matrimonio.

Yo solo conozco un caso en Marrakech de pareja que viven juntos sin casarse. Es una relación hermosa, equilibrada y NORMAL. Los dos profesionales, jóvenes ( menos de 40 ), en principio nada que los diferencie de cualquier pareja española en la misma situación. La única y gran diferencia es que nadie saber que están juntos, mejor dicho que cohabitan en el mismo apartamento. Solo lo sabemos algunos amigos íntimos, y ellos viven con un poco de preocupación el hecho que alguien pueda sospechar en el edificio. Espero que esta situación se vaya normalizando poco a poco. Independientemente del motivo que puedan tener para no casarse, la libertad individual es un derecho universal. Estas uniones deben ser mucho más habituales en Casablanca y Rabat, al final en Marrakech todo el mundo se conoce, ésta es una ciudad relativamente “pequeña”…con algunos andares más de pueblo que de ciudad y por eso cuesta más pasar desapercibido. Estas uniones se dan exclusivamente en el medio urbano, en el medio rural eso actualmente es imposible.

De velos y desvelos….

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Os invito a leer este artículo escrito por un periodista catalán sobre la historia del velo. Hacía dias que queria escribir sobre este tema, pero he encontrado este escrito y me ha parecido que puede hacernos reflexionar.

Una vez más, parece que la confusión y la falta de información están en el origen de cualquier polémica. En el caso del velo o del pañuelo islámico esto no podía ser una excepción.

Alguien podría apostillar: y la mala intención. Quizás, pero no será éste el camino por el que vayamos a transitar. Posiblemente, la ignorancia sea la peor consejera en estas situaciones. Esa ignorancia que, decía Voltaire, afirma y niega rotundamente frente a una ciencia, más prudente, que duda antes de sentar cátedra.

La costumbre de cubrirse tiene una larga tradición en Oriente. Una costumbre que arranca mucho antes de la llegada del Profeta Mahoma y que va más lejos de los territorios que, posteriormente, serían de influencia musulmana. “De ahí que no fuera nada extraordinario que el uso del velo se extendiera también en el judaísmo y en las comunidades judeocristianas”, nos explica el conocido teólogo cristiano Hans Küng en su ‘enciclopédico’ libro sobre el Islam (1).

Dado el sentido de ‘protección’, de ‘búsqueda de intimidad’ que tiene el uso del velo, Küng nos explica los problemas del mismo San Pablo (cf. 1 Cor. 11, 2-16) con las mujeres de la comunidad de Corinto. Eran mujeres de cultura helenística y el velo tenía otras funciones relacionadas con las bodas o como elemento de moda.

Todavía más instructivo resulta observar la evolución de esta costumbre en los primeros siglos del cristianismo. Después de un cierto relativismo paulino, llega a principios del siglo III el teólogo cristiano Tertuliano que, en su escrito De virginibus velandis, exige que las mujeres vírgenes utilicen el velo en todo momento y no sólo en la Iglesia.

Pero dejemos, ahora, el cristianismo y hagamos un salto de cuatro siglos para ver que nos dice la Revelación islámica. Siempre que aparece un debate alrededor de alguna cuestión relacionada con el Islam, en nuestros medios o en la calle, me gusta, antes todo, buscar qué nos dice el Corán.

 

Hete aquí que al buscar las referencias al llamado velo islámico nos encontramos con que sólo encontramos algunas aleyas en dos Suras que hacen referencia, de manera explícita, al uso del velo para cubrir el cuerpo de la mujer. Cabe señalar, que en todos los casos más parece una recomendación que una obligación:

«Y di a las creyentes que bajen la mirada y que guarden su castidad, y no muestren de sus atractivos [en público] sino lo que de ellos sea aparente [con decencia]; así pues, que se cubran el escote con el velo [jimar]. Y que no muestren [nada más de] sus atractivos a nadie salvo a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, las mujeres de la casa, aquellas que sus diestras poseen, aquellos sirvientes carones que carecen de deseo sexual, o a los niños que no saben de la desnudez de las mujeres; y que no hagan oscilar sus piernas [al caminar]a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Y [siempre], ¡Oh creyentes, volveos a Dios – todos – en arrepentimiento, para que alcancéis la felicidad!»

[An-Nur (La luz) 24:31(2)]

En palabras del traductor, lo que sucede es que se aprovecha una pieza llamada jimar (un tocado utilizado habitualmente por las mujeres de la época) para cubrir de manera pudorosa ciertas partes del cuerpo de la mujer.

En la misma Sura, un poco más adelante, encontramos una aleya que parece ir en la misma línea de guía o recomendación, a partir del uso de piezas de la época:

«Y [sabed que] las mujeres de edad avanzada, que no sientan ya deseo sexual, no incurren en falta si se quitan las prendas de vestir [más externas]. Siempre que no pretendan exhibir [sus] adornos. Pero [aun así] es mejor que se abstengan [de ello]: y Dios todo lo oye, es omnisciente.»

[An-Nur (La luz) 24:60]

Fijémonos que, hasta el momento, en realidad se habla de un velo pero sin ninguna referencia a cubrir los cabellos tal como lo vemos y lo entendemos hoy en día. Será en otra Sura, Al-Ahsab (La Coalición), dónde encontraremos la referencia al hiyab, en un pasaje referido al comportamiento ante las mujeres del Profeta. Aquí sí aparece el término hiyab en el sentido de ‘cortina’, ‘protección’, ‘separación’ o ‘pared divisoria’.

«Y [en cuanto a las esposas del Profeta] si tenéis que pedirles algo que necesitéis, hacedlo desde detrás de una cortina [hiyab]: esto contribuirá a la pureza de vuestros corazones y de los suyos. Además, no debéis causar ofensa alguna al Enviado de Dios – ni casaros jamás con sus viudas una vez desaparecido él: eso ante Dios sería, ciertamente, una atrocidad.»

[Al-Ahsab (La Coalición) 33:53]

Dice Assad, en sus notas a la traducción, que el término hiyab se refiere a cualquier cosa que se interpone entre otras dos. También representa aquello que esconde una cosa de otra o las protege de ellas mismas. De aquí que no nos resulte difícil imaginar la evolución que ha seguido el vocablo hasta convertirse, hoy en día y por extensión, en el equivalente de aquel tipo de velo que cubre la cabeza y, en muchas ocasiones, el cuello y los hombros de la mujer musulmana.

Finalmente, por lo que refiere a las citas coránicas, unas aleyas más adelante encontramos la última recomendación directa. En este caso, sí, al conjunto de las mujeres:

«¡Oh Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas y a las [demás] mujeres creyentes, que deben echarse por encima sus vestiduras externas [cuando estén en público]: esto ayudará a que sean reconocidas [como mujeres decentes] y no sean importunadas. Pero [aun así,] ¡Dios es en verdad indulgente, dispensador de gracia!»

[Al-Ahsab (La Coalición) 33:59]

Pero visto lo leído y dicho lo anterior, es absolutamente necesario contextualizar la recomendación coránica en un lugar, Medina, y en un tiempo en el que las mujeres consideradas esclavas eran objeto de vejaciones y humillaciones. El hiyab identificaba a las mujeres libres y las protegía de cualquier agresión al reconocerlas como “1) no esclavas (conseguían su derecho a actuar libres y sin vigilancia); 2) no aristócratas (en un sistema social igualitario donde la estirpe, linaje o condición social no condicionaba el trato)”(3).

Así, como apunta la arabista Jacqueline Chabbi, Profesora de Historia y Pensamiento de l’Islam, en la Universidad de París, “desde un punto de vista histórico, en el Corán, la forma de vestirse es una cuestión social, no religiosa (…) La prescripción supuestamente islámica de usar velo no puede fundamentarse de ninguna manera en pasajes coránicos” (4).

Una convicción que me lleva a sentir una honda preocupación y repulsa ante manifestaciones como las de la diputada italiana de Alianza Nacional, Daniela Santanchè, cuando manifestó al Corriere della Sera que “El velo es un símbolo de sumisión de las mujeres”, al hilo de una fuerte controversia con el, también ciudadano italiano, imán Ali Abu Shawaima – al que tampoco habría que escatimar críticas por su comportamiento -, a raíz de un debate televisivo (5).

Explicitada mi aceptación del hiyab, puedo añadir que no entiendo ni comparto esta obsesión desatada en forma de prohibiciones de símbolos religiosos en nombre de una laicidad mal entendida y permitiendo en cambio mil y un otros símbolos o declaraciones que, como poco, son manifiestamente desagradables.

Pero esta comprensión no me impide mostrar el mismo tipo de preocupación ante el uso de otras prendas – pretendidamente símbolos de l’Islam – pero cuyo uso en nuestras sociedades europeas genera percepciones encontradas y que en nada ayudan a la comprensión y a la convivencia. Me refiero, en concreto al niqab, al burka o al chador.

Por ejemplo. Hace unos días leía la transcripción de una entrevista del diario francés Libération(6) a una profesora de inglés en una escuela católica en el condado de Leicester. Su nombre es Sumeia y es musulmana. Este hecho, por sí solo, no sería noticia si no añadiéramos que Sumeia da las clases vistiendo el niqab, una prenda que solamente deja los ojos al descubierto. La profesora se muestra preocupada por la presión constante contra el uso de esta prenda.

Y bien, a mí me preocupa que una mujer, educada en el Reino Unido y que ha derivado su vocación profesional al terreno de la enseñanza, haga declaraciones – en el transcurso de la entrevista – como: “Algunas mujeres no pueden enfrentarse al mundo sin maquillaje. Para mí, el niqab es un escudo. Me granjea el respeto de los demás, y al identificarme como musulmana me impone ser ejemplar en mi comportamiento”. Me da la sensación que el resultado es, precisamente, el contrario del esperado. ¿El niqab un escudo? ¿Para qué o frente a quién? ¿El respeto de los demás en una sociedad acostumbrada a la ‘transparencia visual’ y traumatizada hoy por el fantasma del terrorismo? ¿Y el respeto a los demás?

Sí, me preocupa que diga cosas como que “Llevar el niqab no cambia la calidad de la enseñanza. Simplemente es más agotador, pues estás obligada a ser más expresiva, a abrir bien los ojos cuando los niños cometen errores, a reír con fuerza, a opinar con vigor”. Curiosa manera de entender la normalidad.

Sinceramente, con este tipo de manifestaciones no creo que se esté trasladando una imagen correcta de l’Islam y, por el contrario, transmiten un mensaje difícilmente comprensible para nuestra sociedad. Un comportamiento considerado por algunos un paradigma del Islam cuando no deja de ser una opción muy personal – y desde esta vertiente totalmente legítima – pero que no es coherente con el espíritu ni con la letra del Islam.

El País(7) recogía recientemente unas palabras de Ndeye Andújar (Vicepresidenta de Junta Islàmica Catalana) y de Mansur Escudero (Presidente de Junta Islàmica) pronunciadas en el marco del II Congreso de Feminismo Islámico celebrado en Barcelona del 3 al 5 de noviembre y que se avienen perfectamente con lo que estamos diciendo.

Al hablar de las razones por las que una mujer puede usar el velo, Ndeye nos dice que “Las respuestas son tantas como mujeres existen, porque ningún versículo del Corán habla de ello. Tan sólo dice que la mujer debe ocultar su atractivo humildemente, pero no explicita cómo”. Y añade una apreciación que me parece muy importante a la hora de encontrar un equilibrio ente la confesión personal y el respeto por las normas y usos de nuestra sociedad europea: “Hoy debemos utilizar los ojos del siglo XXI”.

Para ver la realidad del siglo XXI, añadiría yo. Una realidad plagada de hechos que, a veces, contradicen lo que muchos piensan. Alain Blomart(8) hace referencia a esta situación al hablar del uso del hiyab en Francia(9), por ejemplo. Los sociólogos detectaron que, en la mayoría de las ocasiones y a diferencia de lo que pensaban la mayoría de franceses, el uso del velo es una opción personal no impuesta.

Pero hay más. Porqué esta opción puede ser la consecuencia de distintos tipos de motivaciones y puede tener, por tanto, distintos significados. Obviamente, el religioso es uno de ellos. Pero también lo son la voluntad de afirmación cultural y de identidad, especialmente, en contextos migratorios. Me ha llamado poderosamente la atención un significado de tipo psicológico “para las adolescentes puede ser una manera de expresar el sentido de pudor, su voluntad de ser respetadas, sobre todo en el contexto machista y violento de las ‘banlieues’ francesas”(10), un párrafo que nos retrae a la página 3 en la que hablábamos de la necesidad de contextualizar el uso del velo.

No vamos a negar que existan casos en que se den situaciones de imposición y de alienación. Sería ingenuo y faltaría a la verdad. Pero lo importante es no confundir la infracción por la norma y, como dijo el periodista Francesc-Marc Álvaro(11): “no nos confundamos: el problema no es el velo, sino la ideología totalitaria que transforma una prenda en cárcel”.

( Carles Ruiz-Feltrer – Fuente: UNED / Experto profesional en Cultura y Civilización Islamicas )

 

Referencias bibliográficas

 

(1) Hans Küng (2006): El Islam. Historia, presente, futuro. Editorial Trotta. Madrid. Páginas 686-691

 

(2) Las citas del Qur’an están extraídas de la versión de Muhammad Asad (2001): El Mensaje del Qur’an. Centro de Documentación y publicaciones islámicas Junta Islámica. Almodóvar del Río (Córdoba).

 

(3) Yaratul.lah Monturiol (2006): Términos clave del Islam. Colección Shahada. Centro de documentación y Publicaciones de Junta Islámica. Almodóvar del Río (Córdoba).

 

(4) Citada en: Hans Küng (2006): El Islam. Historia, presente, futuro. Editorial Trotta. Madrid. Página 690.

 

(5) Italia pone escolta a una diputada amenazada por criticar el velo. María-Paz López. Artículo publicado en el periódico La Vanguardia, Sección Internacional, el Martes 24 de Octubre de 2006. Página 7.

 

(6) Karine Le Loet. Miedo bajo el niqab. Artículo publicado en El Periódico Cataluña, el sábado 4 de noviembre de 2006.

 

(7) ¿Feminismo bajo el velo islámico? Ander Ruiz. Sección Mujer. El País, sábado 4 de noviembre de 2006.

 

(8) Alain Blomart es Doctor en Antropología e Historia de las Religiones por la Sorbona, y coordinador del Curso de Postgrado Immigració, religions i identitat en la Universitat de Barcelona.

 

(9) Artículo publicado en la revista Dialogal bajo el título Migracions i religió (Migraciones y religión). Quaderns de l’Associació UNESCO per al Diàleg Interreligiós. Tardor 2006. Núm. 19. Página 11.

 

(10) Ibidem Op. Cit.

 

(11) Artículo publicado en el periódico La Vanguardia bajo el título Identidad velada. El martes 24 de Octubre de 2006. Página 27.


Marruecos: mañana de nuevo, manifestaciones

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Mañana nos preparamos para una nueva jornada de manifestaciones.

Una prueba para la Monarquía, para saber hasta qué punto el mensaje histórico del Rey ha calado en el pueblo. Una prueba para saber, que grado de credibilidad dan los marroquíes a los mensajes que lanzó en su discurso. Para saber si el pueblo cree en la Reforma Constitucional que propone el Rey, si creen en la veracidad de sus palabras. Juzgadas ambiguas por el movimiento Facebook 20 de Febrero, máximo inspirador de las manifestaciones de mañana en las principales ciudades de Marruecos. Este grupo de jóvenes marroquíes fueron los iniciadores de las manifestaciones del pasado 20 de Febrero y son los que han convocado esta segunda jornada de reclamaciones. El partido no legal pero autorizado islamista, llamado Justicia y Benevolencia ha confirmado también su asistencia así como la Ong AMDH ( Asociación Marroquí de los Derechos Humanos ). La manifestación del 20 de Febrero fue pacífica en casi todas las ciudades de Marruecos y según el Gobierno los incidentes acontecidos en algunos de ellos, que comportaron heridos y 5 muertos en Alhucemas fueron debidos a vándalos que aprovecharon las manifestaciones para crear el caos.

Voces no confirmadas, anuncian contramanifestaciones favorables al Rey. En Youtube han colgado un video dónde invitan a manifestarse mañana para apoyar al Rey, a la Monarquía y a las Reformas anunciadas.

Esta vez, esperemos que las manifestaciones sean pacíficas y no tengamos que hablar ni de heridos ni de incidentes y sirvan para dar a conocer el estado de ánimo de la población. Pienso que será un momento muy importante para saber cómo han recibido los conciudadanos marroquíes el discurso del Rey.

Vamos a ver como evoluciona todo… en directo os informaré mañana desde las calles de Marrakech.

Aïd Moubarak !!!

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Hoy se celebra Aïd el Kebir…Aïd Moubarak !!!

La Mudawana

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La “Mudawana” fue adoptada en 2004 después de una polémica entre los grupos conservadores y los progresistas en Marruecos.

El nuevo Código de Familia marroquí, conocido como Mudawana, ofrece más derechos a las mujeres, como la posibilidad para ellas de pedir el divorcio con nuevos argumentos, el aumento de los importes de las pensiones que el hombre debe pagar a su esposa después de la separación o la posibilidad de llegar a otro acuerdo para el reparto de bienes.

Incluye además la supresión de la figura del tutor para la mujer y el aumento de la edad legal para el matrimonio de 16 a 18 años y, lo que es especialmente importante, el haber puesto obstáculos con el fin de limitar y dificultar la práctica de la poligamia.

Hay más casos en los que el divorcio es pactado, lo que tiene un impacto positivo sobre los hijos, y hay más mujeres que se casan sin tutor y más matrimonios tienen contratos de reparto de bienes en caso de divorcio. Aunque la presidenta de la Organización Marroquí de Derechos Humanos, Amina Buayach, reconoció los aspectos positivos de la Mudawana, comentó que “hay un desfase entre el texto y la aplicación concreta”.

Buayach dijo: “hay muchos obstáculos para la buena aplicación, los jueces no tratan de manera igual a los hombres y a las mujeres, siguen con una mentalidad sexista y, además de eso, el texto obliga a pronunciar una sentencia en un plazo de dos meses para la pensión a favor de la mujer divorciada, plazo que no se respeta ante los tribunales”.

La presidenta de la OMDH añadió: “los tribunales piden a las mujeres muchos documentos, como pruebas de lo que pretenden en casos de divorcio, y eso es muy difícil en Marruecos, sobre todo en el mundo rural y para las mujeres analfabetas y pobres“.

Los especialistas creen positivos los primeros años de aplicación del nuevo Código de Familia en Marruecos, y opinan que con el tiempo se podrá llegar a la plena aplicación de la ley lo que contribuirá a una mejor emancipación para las mujeres y una mayor consolidación de sus derechos.

Aid El Kebir, 2010

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El Aid el-Kebir es la más importante festividad religiosa social del País. Cambia, como la fecha de inicio del Ramadán, en base a las fases lunares. Este año cae, teóricamente el 17 de Noviembre, pero obviamente puede haber una diferencia de un día o dos, según las fases lunares. La certeza del inicio de la fiesta se sabe un día antes del evento.

El Aid el-Kebir conmemora el sacrificio de Abraham escrito en los textos sagrados. Cuando Dios cede en sacrificio al hijo de Abraham y en el momento que éste estaba a punto de sacrificarlo, desciende del cielo un cordero que es sacrificado en el lugar del hijo del Profeta.

En recuerdo de este momento, todas las familias sacrifican su propio cordero después de haberlo tenido en vida en su propia casa por días y días alimentándolo y cuidándolo.

Una semana antes del evento, inmensos mercados de corderos se organizan en las periferias de las ciudades y en las plazas de los pueblos. La compra del cordero es un momento serio e importante que puede precisar de una jornada entera de negociación. Una vez escogido y comprado el animal es sacrificado a mano, algunas veces en la propia moto o encima de los coches. Es un espectáculo épico que para personas sensibles resulta trágico en el día del sacrifico del cordero. La señal de inicio la da, Su Alteza Real y el gesto se transmite en directo por la televisión.

Las calles completamente desiertas, solo encuentran turistas y algún hombre, cuchillo en mano que se prepara para el inicio del sacrificio del cordero. Después del sacrificio, todos los barrios tienen su propio caldero donde cuecen las cabezas de los animales sacrificados. Esta es la primera parte del animal que se come el día del Aid el-Kebir.

Terrazas y balcones de las ciudades quedan invadidas por las pieles del cordero expuestas al sol para secarse, a veces también, delante de la puerta de la casa para demostrar a la “sociedad”, que se ha cumplido con la tradición.

Obviamente el precio de un cordero no está al alcance de todos, es un precio muy alto teniendo en cuenta la renta per cápita de los ciudadanos marroquíes, un cordero puede costar cerca de 150 euros, por eso algunas familias se ven obligadas a comprar solo pequeñas piezas del cordero en la carnicería. Familias que se endeudan para poder comprar su propio cordero.

La fiesta es un pretexto social para reunir las familias y al pueblo. Es una fiesta que recuerda, a su modo, a nuestra sparticulares festividades, pero con métodos distintos, más ancestrales que puedes llegar a afectar a las personas más sensibles.

Durante la vigilia, la festividad del Aid y al día siguiente todo está paralizado. Colegios, instituciones, zocos, bares, restaurantes están cerrados. Es un momento para el turista no siempre fácil pero seguramente interesante para un conocimiento más profundo y antropológico de la realidad de Marruecos.